Una excavación para fundaciones en el sector de La Pampa, en Alto Hospicio, se topó con un flujo de agua subterránea no previsto que obligó a rediseñar el sistema de drenaje. En esta ciudad, emplazada sobre la Pampa del Tamarugal a unos 600 metros sobre el nivel del mar, las formaciones de sales y sedimentos aluviales presentan una permeabilidad que varía drásticamente entre un punto y otro, a menudo en distancias menores a 50 metros. Para anticipar estos escenarios, ejecutamos ensayos de permeabilidad en campo, específicamente el método Lefranc en suelos granulares y el ensayo Lugeon en macizos rocosos fracturados. La información que se obtiene permite dimensionar los sistemas de agotamiento, predecir asentamientos por consolidación y evitar sobrecostos durante la construcción. El registro continuo de los niveles freáticos, combinado con la medición puntual de la conductividad hidráulica, es una práctica que en Alto Hospicio marca la diferencia entre una obra que respeta los plazos y otra que se enfrenta a imprevistos hídricos complejos.
Un ensayo Lugeon en roca fracturada de Alto Hospicio puede revelar conductividades hidráulicas 100 veces mayores que las estimadas solo con ensayos de laboratorio.
Factores del sitio
El equipo de ensayo Lefranc/Lugeon que desplazamos a Alto Hospicio incluye obturadores neumáticos de simple y doble packer, transductores de presión con registro datalogger y bombas de caudal constante calibradas para bajos volúmenes. El riesgo técnico más frecuente en la zona no es la falta de agua, sino la interpretación errónea de la fracturación en la roca: una ignimbrita soldada puede comportarse como un acuífugo si las fracturas están selladas con sílice, pero absorber caudales importantes si la alteración hidrotermal abrió planos de debilidad. En suelos, la presencia de horizontes con costras salinas cementadas por cloruros y sulfatos altera la porosidad efectiva y puede generar lecturas de permeabilidad artificialmente bajas si no se satura correctamente el tramo. La omisión de estos ensayos conduce a sistemas de drenaje subdimensionados, con el consiguiente riesgo de inestabilidad en excavaciones y daños por humedad en estructuras enterradas, un problema particularmente serio en una ciudad donde la expansión urbana avanza sobre terrenos con hidrogeología aún poco documentada.
Consultas frecuentes
¿En qué tipo de suelo de Alto Hospicio se recomienda el ensayo Lefranc y cuándo el Lugeon?
El ensayo Lefranc se aplica en los depósitos sedimentarios no consolidados, como las arenas y gravas aluviales de la Pampa del Tamarugal, donde se requiere conocer la conductividad hidráulica para diseñar sistemas de agotamiento. El ensayo Lugeon se reserva para cuando la perforación alcanza el macizo rocoso fracturado, compuesto típicamente por andesitas e ignimbritas, y es necesario cuantificar la absorción de agua en las discontinuidades para obras como túneles o anclajes profundos.
¿Qué rango de costos tiene un programa de ensayos Lefranc/Lugeon en Alto Hospicio?
El costo de una campaña de permeabilidad en campo en Alto Hospicio, incluyendo la movilización del equipo de perforación y la ejecución de los ensayos Lefranc o Lugeon, se sitúa en un rango de $313.000 a $541.000, dependiendo de la cantidad de tramos a ensayar, la profundidad total de los sondeos y la logística de acceso al sitio.
¿Qué parámetros hidráulicos se obtienen directamente del ensayo?
El ensayo entrega la conductividad hidráulica (K) expresada en cm/s para el tramo ensayado. En el caso del Lugeon, se obtiene además la unidad Lugeon (UL), que describe la absorción de agua por metro de sondeo a una presión de referencia de 10 bar, permitiendo clasificar la roca según su grado de fracturamiento hidráulico.